domingo, 15 de agosto de 2010

U G Krishnamurti - La mística de la iluminación

Yo no tengo enseñanza, y nunca la tendré. "Enseñanza" no es el término adecuado para esto. Una enseñanza implica un método o un sistema, una técnica o una nueva forma de pensar, con el propósito de producir una transformación en la forma en que se vive. Lo que yo estoy diciendo está más allá del campo de lo que puede ser enseñado; es simplemente una descripción de la forma en que estoy funcionando. Es sólo una descripción del estado natural del hombre - ésta es la forma en que ustedes están también funcionando, al margen de las maquinaciones del pensamiento.

El estado natural no es el estado de un hombre auto-realizado, de un hombre que realizó a Dios, no es algo para ser adquirido u obtenido, no es algo que pueda ser producido mediante la voluntad; está allí - es el estado de la vida. Este estado es simplemente la actividad funcional de la vida. Por 'vida' no entiendo algo abstracto; sino la vida de los sentidos, funcionando naturalmente sin la interferencia del pensamiento. El pensamiento es un entrometido, que interfiere con los asuntos de los sentidos. Busca cierto beneficio: el pensamiento dirige la actividad de los sentidos para obtener algo de ellos, y los usa para darse continuidad.

Vuestro estado natural no tiene ninguna relación de ningún tipo con los estados religiosos de dicha, beatitud y éxtasis; estos permanecen en el campo de la experiencia. Quienes han guiado al hombre en su búsqueda religiosa a través de los siglos han quizás experimentado esos estados. Usted también puede hacerlo. Son estados inducidos por el pensamiento, y como vienen, se van. Conciencia de Krishna, de Buda, de Cristo, o lo que usted quiera, son todos viajes en la dirección equivocada: todos ellos están dentro del campo del tiempo. Aquello que carece de tiempo no puede ser experimentado, nunca puede ser capturado, ni contenido, mucho menos expresado, por ningún hombre. Ese camino agotado no los guiará a ninguna parte. No hay ningún oasis en la lejanía; y están persiguiendo un espejismo.

La personalidad no cambia cuando uno entra en este estado. Uno es, después de todo, una computadora, la cual reacciona de acuerdo a como fue programada. Es, de hecho, el esfuerzo que realizan para cambiar lo que los está alejando de ustedes mismos y evitando que funcionen en el estado natural. La personalidad seguirá siendo la misma. No esperen que un hombre así se libere del mal humor y las idiosincrasias. No esperen alguna clase de humildad espiritual. Un hombre así puede ser la persona más arrogante que hayan conocido, porque está tocando la vida en un lugar en donde nadie antes lo ha hecho.

Por esto mismo cada persona que entra en este estado lo expresa de una manera única, en términos relevantes para su tiempo. También por esto mismo si dos o más personas están viviendo en este estado al mismo tiempo, nunca se reunirán. No bailarán en las calles tomados de la mano cantando: "¡Somos hombres realizados! ¡Lo logramos!"

La vida es acción. Acción sin cuestionamientos es moral. Cuestionar sus acciones está destruyendo la expresión de la vida. Una persona que deja que la vida se exprese como quiera, sin el movimiento protector del pensamiento, no tiene 'yo' que defender. ¿Qué necesidad tendrá de mentir o engañar, de pretender o cometer cualquiera de aquellos actos que la sociedad considera inmorales?

Estamos viviendo en una 'esfera de pensamientos'. Nuestros pensamientos no son nuestros; pertenecen a todos. Sólo existe el pensamiento, pero uno crea el contador de pensamientos', el pensador, con el cual se lee cada pensamiento. El esfuerzo por controlar la vida ha creado un movimiento secundario del pensamiento dentro de uno, al cual llamamos 'yo'. Este movimiento del pensamiento dentro de nosotros es paralelo al movimiento de la vida, pero está separado de ella; nunca puede entrar en contacto con ella. Uno es una criatura viviente, no obstante se pasa la vida dentro del reino de este movimiento del pensamiento, separado y paralelo. Uno se separa de la vida - eso es algo muy antinatural.

El estado natural no es un 'estado sin pensamientos' - ese es uno de los grandes engaños perpetrados durante miles de años a los pobres y desamparados hindúes. Uno nunca estará libre del pensamiento a menos que el cuerpo sea ya un cadáver, un cadáver bien muerto. Tener la capacidad de pensar es necesario para la supervivencia. Pero en este estado el pensamiento deja de sofocar la vida; entra en su ritmo natural. No hay más un 'yo' que observe los pensamientos y piense que son de él.

Alguna vez ha observado este movimiento paralelo del pensar? El diccionario puede decirle que 'yo' es el pronombre singular de la primera persona; pero no es eso lo que quiere saber. ¿Puede uno mirar eso que llama el 'yo'? Es muy evasivo. Mírelo ahora, siéntalo, tóquelo, y dígame. ¿Cómo hizo para mirarlo? ¿Y quién o qué es esa cosa que está mirando lo que usted llama el 'yo'? Eso es lo esencial de este problema: lo que está observando a lo que llaman 'yo' es el 'yo'. Está creando una división ilusoria de él mismo entre sujeto y objeto, y mediante esta división obtiene continuidad. Esta es la naturaleza separadora que está operando en ustedes, en vuestra conciencia. La continuidad de su existencia es lo único que le interesa. En tanto traten de comprender ese 'yo', o cambiar ese 'yo' en algo espiritual, en algo sagrado, bello o maravilloso, ese 'yo' permanecerá. Si no tratan de hacer nada al respecto, entonces no está allí, se ha ido.
¿Cómo pueden comprender algo así? Por razones prácticas tengo este enunciado: "Aquello que uno está observando, no es diferente del 'uno' que lo está observando." ¿Qué hacen ustedes con un enunciado como este? ¿Qué instrumento tienen a su disposición para comprender un enunciado sin sentido, ilógico e irracional? Empiezan a pensar. Pensando no puede comprenderse nada. Están traduciendo lo que estoy diciendo, en términos del conocimiento que ya tienen, igual a como traducen todo el resto, porque quieren obtener algo a partir de esto. Cuando dejan de hacer eso, lo que queda es lo que estoy describiendo. La ausencia de lo que están haciendo -tratar de comprender, o tratar de cambiar algo en ustedes - es el estado del ser que estoy describiendo.

U G Krishnamurti - La mística de la iluminación

No hay comentarios:

Publicar un comentario