domingo, 14 de noviembre de 2010

RAMESH S. BALSEKAR - ¡NO IMPORTA!

RAMESH: La Fuente, que ha creado esta manifestación dentro de Sí misma como un reflejo, está haciendo que la manifestación funcione. Así que la manifestación y su funcionamiento que nosotros llamamos «vida», es todo un reflejo de la Fuente….Primero está la Fuente. La Fuente crea un reflejo. El reflejo el Yo Soy... Ahora, Ramana Maharshi dice que la Fuente es el Yo-Yo. Él lo llama Yo-Yo únicamente para distinguirlo del Yo Soy. Yo-Yo es la Energía Potencial. La Energía Potencial se activa como Yo Soy en forma de manifestación y se vuelve consciente de la manifestación. El Yo Soy es el estar consciente de manera impersonal de la manifestación y su funcionamiento. Entonces, para que ocurra el funcionamiento de la manifestación, la Fuente —Dios, Yo Soy — crea estos organismos cuerpo-mente y, por consiguiente, «yos» individuales al identificarse con estos organismos cuerpo-mente. Así la Energía Universal, la Energía Potencial, Se activa manifestándose como manifestación. Yo-Yo, al actualizarse (manifestándose), se convierte en Yo Soy y Yo Soy se convierte en Markus. ¿Por qué Yo Soy se convierte en yo soy Markus que sin Markus y los miles de millones de otros nombres, la vida tal como la conocemos no sucedería.

NO IMPORTA!
LA EXTRAORDINARIA ENSEÑANZA DE
RAMESH S. BALSEKAR

MANIFESTACIÓN

RAMESH: La Conciencia es todo lo que hay. Ésa es la Fuente de la cual ha surgido toda la manifestación. El funcionamiento de la manifestación es la vida tal como la conocemos, y dentro del funcionamiento de la manifestación nada sucede porque sea la voluntad del individuo. Nada puede suceder, a menos que sea la voluntad de Dios, y con Dios me refiero a la Fuente.
Así que, para comenzar, todo lo que hay es la Fuente. Llámalo Conciencia, llámalo el «Yo» (con mayúscula), como decía Ramana Maharshi, llámalo como quieras, pero entiende que a lo que se hace referencia es a la Fuente Una: el Uno-sin-segundo. Todo lo que hay es la Fuente de la cual ha surgido esta manifestación, que es la totalidad de los objetos. El ser humano es una especie de objeto con el dudoso don adicional del sentido personal de ser el hacedor, que es el ego. Repito, el ser humano no es más que un objeto, una especie de objeto junto con todos los demás objetos que conforman la totalidad de los objetos dentro de la manifestación.
En el funcionamiento de la manifestación hallamos el segundo concepto básico: nadie, es decir, ninguna «persona» hace nada. Nada sucede, a menos que sea la voluntad de la Fuente, la voluntad de Dios. Esto significa que el ego es una ilusión. El sentido de autoría personal, el sentido personal de ser el hacedor, es una ilusión. Ésta es la comprensión última.
La comprensión última es que el ego no existe como algo bien diferenciado de la Fuente y que se vuelve uno con Ésta. Mientras digas »yo soy Eso», el »yo» personal es algo separado de la Fuente, y lo que estoy diciendo es que no existe un yo en absoluto, en el sentido de un «yo» personal. El ego no se vuelve uno con la Fuente. El ego desaparece dentro de la Fuente cuando hay una aceptación total e incondicional de que nunca hubo un ego.

NO IMPORTA!
LA EXTRAORDINARIA ENSEÑANZA DE
RAMESH S. BALSEKAR

lunes, 8 de noviembre de 2010

Conciencia-en-descanso, Conciencia-en-acción, Yo Soy

Todo lo que hay es la Conciencia. En ese estado original—llámalo Realidad, llámalo Absoluto, llámalo la Nada— no existe razón para estar consciente de nada. Así que la Conciencia-en-descanso no está consciente de Sí misma. Sólo se torna consciente de Sí misma cuando surge ese sentimiento espontáneo de Yo Soy. Yo Soy es el sentido impersonal de estar consciente. Y es en ese momento que la Conciencia-en- descanso se vuelve Conciencia-en-acción, cuando la Energía Potencial se convierte en energía propiamente dicha. No se trata de dos. Nada separado sale de la Energía Potencial.
La Conciencia-en-movimiento no está separada de la Conciencia-en descanso. La Conciencia-en-descanso se vuelve Conciencia-en-movimiento, y ese momento es el que la ciencia denomina el Big Bang, que el místico denomina el «surgimiento» repentino de la conciencia... Cuando hablas de la Realidad, has convertido la Realidad en un concepto. Realidad, como palabra, es un concepto. Realidad, como Realidad, no es algo acerca de lo cual puedas pensar. Cuando tú eres la Realidad, no puedes hablar acerca de la Realidad. Así que en el momento en que hablas o piensas acerca de algo, está dentro de lo fenoménico y, por lo tanto, es conceptual.

NO IMPORTA!
LA EXTRAORDINARIA ENSEÑANZA DE
RAMESH S. BALSEKAR

lunes, 1 de noviembre de 2010

Nadie habla y nadie escucha

ARTHUR: ¿Por qué Ramesh sigue hablando?

RAMESH: ¡Oh, Arthur! Ramesh no habla. Ni Arthur escucha en realidad. No hay un Ramesh que hable ni hay un Arthur que escuche. Sin embargo, mientras haya un «Arthur» que escuche, Arthur necesita conceptos. La Conciencia proporciona esos conceptos a través de este organismo cuerpo—mente

ARTHUR: Entonces yo me preguntaba. ¿Por qué Ramesh sigue hablando con Arthur?

RAMESH: Porque eso es parte del funcionamiento de la manifestación. Eso es parte de Lo-Que-Es en el momento. Es lo que se supone que debe suceder, y sucede. Nada puede suceder, a menos que deba suceder. Así que esta conversación está sucediendo. ¿Qué efecto tendrá esta conversación sobre cuál de las partes involucradas?, nadie sabe; sólo la Conciencia, Dios, sabe.

VIMAR: Para mí, un concepto es un concepto. Yo me he encontrado con muchas mitologías de diferentes maestros, y buenas historias.

RAMESH: ¡Sí! ¡Son historias! En otras palabras, lo que estás preguntando es: ¿cómo sabes que lo que estoy diciendo es la verdad? ¿Es tu pregunta, no es así?

VIMAR: ¡Exactamente!

RAMESH: Te acabo de dar la respuesta. Nadie te puede decir la Verdad.
Cualquier cosa que alguien te diga es un concepto.

VIMAR: ¿Qué está más allá de los conceptos?

RAMESH: ¡Más allá de los conceptos está la Verdad! La Verdad se esconde tras los conceptos y la conceptualización.

 NO IMPORTA!
LA EXTRAORDINARIA ENSEÑANZA DE
RAMESH S. BALSEKAR

Olvida la enseñanza

RAMESH: Esta enseñanza es única en muchos aspectos. Lo usual con las enseñanzas es tomar nota de ellas, estudiar duro, ponerlas en práctica. Lo que yo te estoy diciendo es olvídate de la enseñanza. Deja que ella trabaje por su cuenta. ¡Muy importante!
Olvídate de la enseñanza, porque, ¿»quién» es el que quiere recordarla? Es el ego el que quiere recordar la enseñanza, utilizarla para lograr algo. Pero si olvidas la enseñanza, entonces la enseñanza que lleva a la comprensión trabajará por su cuenta. Y si la enseñanza no lleva a la comprensión, entonces no vale la pena. Así que, en todo caso, ¡olvida la enseñaza! O es efectiva o no es efectiva. Y si no es efectiva entonces no hay caso. Si es efectiva, ¡deja que sea efectiva!
¿Querrá el ego contribuir con su propia aniquilación? El ego quiere la enseñanza únicamente para poder utilizarla para lograr algo, no para su propia aniquilación. Si la enseñanza es olvidada, el ego es olvidado y la enseñanza trabaja por su cuenta.
Tu esfuerzo es la obstrucción. Por eso digo que olvides la enseñanza: no trates de utilizarla. Deja que esta comprensión funcione en el nivel que sea.

NO IMPORTA!
LA EXTRAORDINARIA ENSEÑANZA DE
RAMESH S. BALSEKAR

jueves, 21 de octubre de 2010

RAMESH S. BALSEKAR - ¡NO IMPORTA!

Cada mes el discípulo mandaba religiosamente a su Maestro un informe que detallaba su progreso.
En el primer mes escribió: «Siento una expansión de la conciencia y experimento mi unidad con el universo». El Maestro echó una ojeada a la nota y la tiró al bote de basura.
Al mes siguiente, escribió: «Finalmente he descubierto que lo Divino está presente en todas las cosas». El Maestro pareció decepcionado.
El tercer mes las palabras entusiastas del discípulo exclamaron: «El misterio del Uno y de la multiplicidad ha sido revelado ante mi mirada de asombro» El Maestro sacudió su cabeza y volvió a tirar la carta al bote de basura.
La siguiente carta decía: «Nadie nace, nadie vive y nadie muere, porque el yo egoico no existe». El Maestro alzó sus manos al cielo en total desesperación.
Después de esto pasó un mes, luego dos, luego cinco, y finalmente un año entero sin recibir noticia. El Maestro decidió que era hora de recordarle al discípulo su deber de mantenerlo informado acerca de su progreso espiritual.
Entonces el discípulo respondió: « importa!».
Al leer esto, una mirada de gran satisfacción cruzó la cara del Maestro.

NO IMPORTA!
LA EXTRAORDINARIA ENSEÑANZA DE
RAMESH S. BALSEKAR

sábado, 2 de octubre de 2010

YO SOY ESO - Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Interlocutor: Por favor, díganos cómo se realizó usted.
Maharaj: Encontré a mi Gurú cuando tenía 34 años y realicé a los 37.
Int: ¿Qué ocurrió? ¿Cuál fue el cambio?
Mah: El placer y el dolor perdieron su dominio sobre mí. Yo estaba libre de deseo y de temor. Me encontré a mí mismo pleno, sin necesidad de nada. Vi que en el océano de la presenciación pura, en la superficie de la consciencia universal, las innumerables olas de los mundos fenoménicos emergen y se sumergen sin comienzo ni fin. En tanto que consciencia, todos ellos están en mí. En tanto que eventos, todos son míos. Hay un poder misterioso que cuida de ellos. Ese poder es la presenciación, el Sí mismo, la Vida, Dios, déle usted el nombre que quiera. Es el fundamento, el soporte último de todo lo que es, lo mismo que el oro es la base de toda la joyería. ¡Y es tan íntimamente nuestro! Haga abstracción del nombre y la forma de las joyas y el oro deviene manifiesto. Libérese del nombre y de la forma, y de los deseos y temores que crean —¿qué queda entonces?
Int: Nada.
Mah: Sí, el vacío queda. Pero el vacío está lleno a rebosar. Es la potencialidad eterna, como la consciencia es la actualidad eterna.
Int: ¿Por potencialidad usted quiere decir el futuro?
Mah: El pasado, el presente y el futuro —los tres están ahí. E infinitamente más.

Int: Dentro del campo de su consciencia está también su cuerpo.
Mah: Por supuesto. Pero la idea «mi cuerpo», como algo diferente de los demás cuerpos, no está ahí. Para mí es «un cuerpo», no «mi cuerpo», «una mente», no «mi mente». La mente cuida del cuerpo perfectamente, yo no necesito interferir. Lo que es necesario que se haga se hace, de la manera normal y natural.
Usted puede no ser enteramente consciente de sus funciones fisiológicas, pero cuando se trata de pensamientos y sentimientos, deseos y temores, usted deviene agudamente consciente de usted mismo. Para mí éstos son también ampliamente inconscientes. Yo me encuentro a mí mismo hablando a las gentes, o haciendo cosas de modo correcto y apropiado, sin ser muy consciente de ellas. Parece como si yo viviera mi vida física, mi vida de vigilia, automáticamente, reaccionando espontánea y exactamente.

YO SOY ESO
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

lunes, 20 de septiembre de 2010

YO SOY ESO - Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

En el ser puro emerge la consciencia; en la consciencia el mundo aparece y desaparece. Todo lo que es, es mí mismo; todo lo que es, es mío. Antes de todos los comienzos, después de todos los finales —yo soy. Todo tiene su ser en mí, en el «yo soy», que brilla en todo ser vivo. Incluso el no ser es impensable sin mí. Ocurra lo que ocurra, yo debo estar ahí para presenciarlo.

Mi mundo es mí mismo. Yo soy en casa.

La verdadera felicidad no puede ser encontrada en las cosas que cambian y se desvanecen. El placer y el dolor alternan inexorablemente. La felicidad viene del sí mismo y sólo puede encontrarse en el sí mismo. Encuentre su sí mismo real (swarupa) y todo lo demás vendrá con él.

Mi mundo es como el suyo. Yo veo, oigo, siento, pienso, hablo y actúo en un mundo que percibo, lo mismo que usted. Pero para usted eso es todo, mientras que para mí es casi nada. Sabiendo que el mundo es una parte de mí mismo, yo no le presto más atención que la que usted presta al alimento que usted ha comido. Mientras está siendo preparado y comido el alimento está separado de usted y su mente está con él; una vez tragado, usted deviene totalmente inconsciente de él. Yo me he comido el mundo y ya no necesito pensar más en él.

Int: ¿Qué quiere decir conocerme a mí mismo? Al conocerme a mí mismo, ¿qué es exactamente lo que llego a conocer?
Mah: Todo lo que usted no es.
Int: ¿Y no lo que yo soy?
Mah: Lo que usted es, usted ya lo es. Sabiendo lo que usted no es, usted se libra de ello y permanece en su propio estado natural. Todo ello acontece de modo enteramente espontáneo y sin esfuerzo.
Int: ¿Y qué descubro?
Mah: Usted descubre que no hay nada que descubrir. Usted es lo que usted es y eso es todo.
Int: ¿Pero finalmente qué soy yo?
Mah: La negación última de todo lo que usted no es.
Int: ¡Yo no comprendo!
Mah: Es su idea fija de que usted debe ser una cosa u otra la que le ciega a usted.
Int: ¿Cómo puedo deshacerme de esta idea?
Mah: Si usted confía en mí, crea cuando le digo que usted es la presenciación pura que ilumina la consciencia y su contenido infinito. Dése usted cuenta de esto y viva de acuerdo con ello. Si usted no me cree, entonces vaya usted al interior, indagando «¿qué soy yo?», o enfoque su mente sobre «yo soy», lo cual es ser puro y simple.

Int: Puesto que la realidad está siempre con nosotros, ¿en qué consiste la realización de sí mismo?
Mah: La realización es únicamente lo opuesto de la ignorancia. Tomar el mundo como real y el sí mismo de uno como irreal es ignorancia, la causa del sufrimiento. Conocer el sí mismo como la única realidad y todo lo demás como temporal y transitorio es liberación, paz y gozo. Todo esto es muy simple. En lugar de ver las cosas como las imagina, aprenda a verlas como son. Cuando usted pueda ver todo como ello es, usted también se verá a usted mismo como usted es. Es como limpiar un espejo. El mismo espejo que le muestra a usted el mundo como es, también le mostrará a usted su propio rostro. El pensamiento «yo soy» es el paño de pulir. Úselo.

YO SOY ESO
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

miércoles, 15 de septiembre de 2010

U G Krishnamurti - La mística de la iluminación

...Entonces todos los agentes externos se terminan - ese es un punto muy difícil de alcanzar - "¡Todos los agentes externos se han terminado para mí!" No va a escuchar a nadie, no importa cuán sagrado pudiera ser. Podría ser el Dios de Dioses, podría decir "¡He venido a liberar a toda la humanidad!" pero usted no va allí, ¿entiende? (Si va solo para satisfacer su curiosidad, eso es otra cosa.) No busca nada de ninguna fuente externa. Así que vuelve a usted, y realmente no sabe. Quiere descubrir. Se hace la pregunta una y otra vez - está estancando con eso. "¿Cómo puedo comprender esto?" Cuando ha terminado con todas las respuestas del exterior y ninguna respuesta viene del interior, ¿qué le pasa a la pregunta? La pregunta no puede permanecer; se disuelve sola. La ionización del pensamiento tiene lugar porque no puede escapar, y eso es energía, eso es vida.

Lo que los hace infelices es la búsqueda de algo que no existe. La felicidad no existe en absoluto. Igualmente, no existe la iluminación. Podrán decir que todos los maestros y todos los santos y salvadores de humanidad han estado asegurando por siglos y siglos que la iluminación existe y que ellos fueron iluminados. ¡Pónganlos a todos en una gran bolsa y tírenlos al río! A mí no me importa. Darse cuenta de que no hay iluminación es la iluminación. (Risas)
El pensamiento no se detiene. Los pensamientos estarán siempre allí, porque el pensamiento y la vida no son dos cosas diferentes. No imaginen que estarán libres del pensamiento; los pensamientos pueden estar allí o no, pero uno no se identifica con los pensamientos en absoluto - no hay nada aquí que pueda identificarse con algún movimiento del pensar en particular. Ellos pueden estar aquí o puede que no estén - estarán aquí porque la vida y el pensamiento no son dos cosas diferentes - no pueden hacer nada al respecto. Cuando uno ve que este instrumento no es el instrumento adecuado para entender nada, entonces de alguna forma se vuelve lento y cae en su propio y natural ritmo, entonces no se vuelve un problema o una atadura para uno.

Ustedes no van a lograrlo de ninguna manera, porque no hay nada que lograr, nada que alcanzar. Esto es lo que he estado tratando de comunicarles a aquellos que vienen a verme y se preocupan en escucharme: En tanto quieran obtener o alcanzar algo, o quieran ser hombres iluminados, no serán hombres iluminados. La Iluminación es abandonar todo este asunto de querer ser un iluminado - eso es Iluminación. No quiero usar esa palabra.

U G Krishnamurti - La mística de la iluminación

viernes, 3 de septiembre de 2010

U G Krishnamurti - La mística de la iluminación

I: Si tuviera que sintetizar toda su enseñanza en una sola frase, ¿cuál sería?
UG: La frase sería "No puedo ayudarlo"

I: No obstante, las personas vienen a verlo, tanto aquí en Suiza como en la India. Debe estar ayudándolos de alguna forma, o deben pensar que usted los está ayudando, de otra forma no vendrían.
UG: Algunos vienen por curiosidad. Pero todo lo que puedo decirles a aquellos que vienen porque en verdad quieren entender lo que estoy diciendo, es que no tengo nada que decir. No puedo ayudar a nadie en absoluto, ni tampoco puede algún otro. Ustedes no necesitan ayuda; por el contrario, necesitan quedar completamente desamparados - y si tratan de alcanzar este desamparo con mi ayuda, ustedes están perdidos.

I: ¿Podría hablar de la diferencia entre su estado y el estado de ser de la mayoría de la gente?
UG: Pienso que es muy poca; es una diferencia insignificante.

I: Pero usted ha pasado por cambios biológicos.
UG: Sí, pero no tengo ningún secreto guardado en ningún lugar secreto. No tengo nada para ofrecer. Todo lo que puedo ofrecerles es la seguridad de que toda indagación, toda discusión filosófica, es inútil, que no hay diálogo posible, y que vuestras preguntas, así como las de cualquier otro, son igualmente inútiles.

I: ¿Quiere decir que es un estado de ausencia del pensar?
UG: Es un estado en el cual el pensar y la vida no son dos cosas, sino una. Este no es un estado intelectual; es más bien un estado de sensación (no obstante, utilizo la palabra 'sensación' en un sentido diferente al que ustedes le dan.) Es un estado de no buscar. El ser humano está siempre buscando algo - dinero, poder, sexo, amor, experiencias místicas, verdad, iluminación - y es esa búsqueda la que lo mantiene fuera de su estado natural. Y aunque yo estoy en el estado natural, no puedo ayudar a otro, porque este es mi estado natural, y no el del otro.

I: ¿Quiere decir que si yo dejo de buscar, sucederá algo en mí?
UG: Sí, sucederá. Y cuando le digo "Sí, sucederá," ¿luego qué? ¿De qué le sirve mi seguridad a usted? No le sirve de nada - es completamente inútil - porque luego de eso usted no escucharía a nadie más. Escuchar a los demás es todo lo que ha estado haciendo durante su vida - es la causa de su infelicidad. Usted es único. No tiene por qué tratar de ser como algún otro. No puede ser como él, de todas formas. Este querer - querer escuchar, querer comprender, querer ser como ese o aquel - ha surgido porque la sociedad está interesada en crear un ser humano perfecto; pero no existe tal cosa - ese es nuestro problema. Todo lo que podemos hacer es ser nosotros, y nadie puede ayudarlo a ser eso. Pueden enseñarle cómo esquiar o cómo arreglar un automóvil, pero no le pueden enseñar nada importante.

I: ¿Ni siquiera Buddha o Cristo?
UG: ¿Por qué se preocupan por esos tipos? Ya están muertos. Tendrían que tirarlos al río. Y no obstante, no lo hacen; siguen escuchando a alguien (no importa a quién), y siguen esperando que de alguna manera, mañana o el día siguiente, por escuchar y escuchar cada vez más, se bajarán de la calesita. Escucharon a sus padres y a sus maestros en la escuela, y ellos les dijeron que sean buenos y respetuosos, y que no es bueno enojarse y todo lo demás, y eso no ha ayudado en nada, y entonces van y aprenden como practicar Yoga, y luego aparece un viejito y les dice que estén atentos sin opciones. O quizás encuentran alguien en el 'negocio sagrado', y hace milagros - hace aparecer algunas baratijas, las hace aparecer de la nada y ustedes lo siguen - o tal vez los toca, y ven una luz azul o una luz verde o una luz amarilla o Dios sabe qué cosas, y esperan que él los ayudará a experimentar la iluminación. Pero él no puede ayudarlos. Esto no es algo que pueda capturarse, contenerse, ni es algo que puede expresarse. No sé si ven el total y absoluto desamparo en el que se encuentran, y como, si alguien cree que puede ayudarlos, inevitablemente los pondrá en el camino equivocado, y cuanto menos tonto sea, más poderoso será, cuanto más iluminado, tanta más miseria y confusión creará para ustedes.

I: ¿Tiene algún interés en la cuestión de la reencarnación?
UG: Tengo más interés en la pregunta "¿Ha nacido?" ¿Puede decírmelo? Usted mismo - ¿puede estar seguro de que ha nacido? ¿Puede experimentar su propio nacimiento? No puede. Puede experimentar el nacimiento de otros y las muertes de otros, y usted cree que algún día experimentará su propia muerte. Pero no hay garantías de que experimentará su propia muerte. Vuestra estructura, la cual está interesada en comprender vuestra propia muerte y vuestro nacimiento, no estará allí. Así que la vida como tal no tiene principio ni tiene final; es un movimiento sin principio y sin final, y usted es tan sólo una expresión de ello. Es tan sólo una expresión de la vida, como un pájaro, una nube, o un gusano.

I: Pero con la pequeña diferencia de que yo soy consciente de mí mismo, y el gusano no.
UG: Usted es consciente de sí mismo mediante el pensamiento (con lo cual no sólo me refiero al pensamiento consciente, sino también a ese condicionamiento que transforma la vida que pasa a su través en sentimientos, en placer y dolor). Y ese pensamiento no es suyo; es lo que ha aprendido de otros, es algo de segunda mano, le pertenece a todos. Usted le pertenece a todos. ¿Así que por qué no acepta lo natural? Si acepta lo que es natural, todo entra en su propio ritmo: no hay nada que hacer, no hay nada que controlar, no hay nada que pedir o preguntar. No tiene que hacer nada. Está acabado. ['You are finished' puede significar también que no queda nada qué perfeccionar, porque la persona ya es perfecta, está 'terminada' N. del T.]

U G Krishnamurti - La mística de la iluminación